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sábado, 12 de marzo de 2011

Los meacolonias cofrades.

Y se puso el grito en el cielo ¡Un nazareno llevando de la mano a su hijo!
¡Imperdonable, execrable! ¡Casi constitutivo de excomunión!
Algúnos se alzan con el estandarte del buen gusto, añorando tiempos pasados en los que, no cabe duda de ello, nuestras cofradías estaban llenas de olor a naftalina y a inmovilismo. Algúnos creen que las cofradías son algo tétrico, como sus tétricas y tristes vidas. La inflexibilidad como seña de respeto, la norma rígida como instrumento del rigor más cerrajero e hilarante. Los "meacolonias", del Miserere, la capa para el cargo y el capiroteo cuaresmal.

Casi como si llevara diez años sin verlo, el nazareno cogió su mano y se transportó hacia aquellos sentimientos que un día le tocó vivir. Porque el nazareno, pasa sus minutos de soledad como días, esparciendo sus pensamientos a través de las rendijas del alma...hacia Sevilla y con su hijo. Así avanza cumpliendo el rito inexorable de la casta cofradiera.

Citando a un grande de grandes, "Si sabemos como va a acabar, ¿Pa qué nos vamos a poner tristes?"

Cruz de Guía. La Candelaria

jueves, 10 de marzo de 2011

Silencio Pueblo Cristiano.


“Silencio, Pueblo Cristiano”. Estas letras, en la boca del mítico Manuel Centeno fueron un antes y un después en la historia de la Saeta , enmudeciendo Sevilla.
Nadie hubiera jurado que esas letras tan bellamente enlazadas, para gloria de la Cruz de Guía de la Madre y Maestra, pudieran servir para ilustrar los acontecimientos que muchas décadas después acontecerían .

Silencio, dijo Joaquín Dobladez, que aquí el dinero lo pone el Estado. Y la Iglesia a callar, que esto no es una Catedral.
Silencio, la escuela debe ser laica, Dios no existe. El Estado es todo, el alma del individuo nada.
Silencio, ¿De que sirve el deber? ¡Vive la vida! ¡Aborta! ¡No te cargues de problemas! ¡Eres libre!
Silencio, no muestres signos en público. Los espacios públicos son eso, públicos. Allí solo hay sitio para lo que el Estado denomina “Libertad”.
Silencio, ¿La familia? Un concepto totalitario y denostado. A los individuos los “educa” el estado.

Silencio Pueblo Cristiano que pasa el Nazareno del Silencio, es la única “saeta” que nos debe hacer callar, la del saetero entre la muchedumbre, la del muñidor en forma de campanilla, la del delicioso sonido de la bellota en el varal, el celestial “canto” del trío de viento...
Somos testimonio del mensaje de Cristo, no podemos guardar silencio ante los calculados y repetitivos “siseos” de algunos políticos, ni de esa parte de la sociedad que está enferma de nihilismo y relativismo exacerbado en pro de la búsqueda gratuita de poder, dinero y placer.

Silencio Pueblo Cristiano...esa es la verdadera Saeta de Manuel centeno.

Cuaresma, tiempo de preparación. Tiempo de Conversión.


Dedicado a Paco Figueroba.

domingo, 6 de marzo de 2011

En ese lugar del alma...


Ahí van, enterrados en una vorágine de asfalto, de humo, de largas y anchas avenidas.
Han dejado atrás un milagro que se repite año tras año. Han llorado, han sudado, han sufrido, seguramente...hayan reído. La de San Gil se quedo allí y ellos vuelven al nido de su verdad. Sevilla Este, Parque Alcosa, Nervión... allí les espera el plato de bacalao con tomate, que les sabrá a gloria mientras comentan “las mejores jugadas”.
Parece que están tristes, que su alma esta herida, que su cuerpo esta derrotado por una noche en vela. Que el amanecer del alba los ha matado de una repentina y certera puñalada.
Sus cuerpos dormitan, y sus almas sueñan ¡no! no están muertas, están allí donde anidan los sentimientos. Como dijo mi hermano Rafael, “Ese lugar intangible del alma”....Allí donde se esconde nuestra niñez disfrazada de un río caudaloso y tranquilo, esa niñez que no para de asombrarse de nuestra eterna ilusión.
Vuelven derrotados pero victoriosos, sucios pero esplendorosos, gastados pero con el alma nueva, casi virginal. Conscientes de que ese es el traje de su muerte, de su mortaja.
¡Qué bonito es todo esto! Una túnica sucia y arrugada que vuelve más bonita que cuando se fue limpia e impoluta ¡Qué dicotomía de nuestro sentir! ¡Qué bonito es ser nazareno! ¡Humilde y anónimo!, nazareno de luz.
Nadie los puede derrotar, porque en sus almas albergan algo que no se puede tocar, ni explicar, ni coger...solo se puede sentir y solo nosotros lo podemos entender. Lo más bonito en esta vida, vestir nuestro hábito nazareno.

jueves, 3 de marzo de 2011

Saeta Cordobesa en la Paz del Porvenir.

Margot.

Lo que el celador no ve...o no quiere ver.



Me he estado informando al respecto, y el nazareno de la foto es un tipo que se dedica a brincar de plató ern plató contando sus amoríos.

El problema no radica ahí, la Estación de Penitencia esta para todos, no deja de ser un sacramento y nadie es nadie para juzgar a alguien. Solo uno lo puede hacer.
Ahora bien, valerte de tu condición de cofrade para vender tu "producto" no deja de ser una actitud algo más que vomitiba. El nazarenos es anónimo, así fue siempre y así debería de ser. Y para colmo descalzo...

Inmaculada 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

La Piquera. Este no pagó papeleta...



Esta fotografía podría entrar también en "Hábitos curiosos".
Observese los fajines bordados y el resto del hábito de los nazarenos. Parece algún pueblo del este peninsular, pero al ver las casas me inclino por Almería o Murcia.
Los perros solo quieren estar con el hombre, queda demostrado.

Lo que el celador no ve...o no quiere ver.

sábado, 11 de septiembre de 2010

miércoles, 2 de junio de 2010

La Piquera. El Perro del Corpus.



Hace ya algún tiempo leía ciertos improperios hacia aquellos que llevan sus mascotas a ver cofradías. Me parece el colmo de los colmos esta crítica ¿Acaso no es el can un ser de Dios, que nos lo legó para nuestra compañía y disfrute?


Es lo que parece pensar este ejemplar callejero, que no tiene quien lo cuide pero tiene la gran suerte de pasear por la Catedral el día del Corpus.


Ahora solo le hace falta ver al Silencio, a la Macarena y al Cachorro y ya se puede morir tranquilo y sin dueño.

martes, 18 de mayo de 2010

Reliquias Fotográficas . Ánimas antes del estropicio.


El cofrade D. Rafael Carmona Nieto nos envía una fotografía de extraordinario valor, como no podía ser de otra forma viniendo de él.
Se trata del Señor del Remedio de Ánimas antes de verse envuelto en la desafortunada intervención ideada por el Grupo Cántico.
Se puede ver una imagen de un acalidad bárbara, sin peluca, con una tez ténue y natural y un semblante reposado y tranquilo.
Nada que ver con la policromía actual, afectada por una infame mano de titanlux.

lunes, 17 de mayo de 2010

La Piquera. El Nido del Huerto.



Como lo prometido es deuda, y yo tenía una con Alberto Serrano, ahí va la foto.

Todo el mundo sabe que el Huerto no lleva apóstoles, ni falta que le hace porque él solito se basta y se sobra.

Los que somos hortelanos lo sabemos, él lo puede todo. Ni apóstoles ni arcángeles, que esos estan en el cielo revoloteando y han anidado en su olivo.

"De nuestro angelito del cielo, dicen que es el de Monte-Sión,

mas la gente que es del Huerto solo entiende...de oración".

miércoles, 12 de mayo de 2010

Los Nazarenos de Hohenleiter. La Macarena.


En esta lámina se puede observar el hábito descaradamente juanmanuelino de los nazarenos macarenos. Hábito diferenciado en antifaz, morado para el Señor y verde para la Esperanza.
Sin duda un hábito que marcó época, y que muchas cofradías no solo de Sevilla sino de Andalucía entera, han adoptado de manera más o menos afortunada.

domingo, 9 de mayo de 2010

La piquera.



















En esta Córdoba de tabernas, los disciplinantes marchan sin rechistar en largas filas hacia la calle María Cristina, hacia casa Rafaé, hacia el 6, los Mochuelos, los Mosquitos, Casa Salinas...la penitencia se lleva por dentro en forma catavinos o de Santa y Beata Maceta, que en el tiempo se perdió. Régio y santo latigazo en el Gallo y ya no te tienes que confesar hasta que Dios quiera o mejor dicho, hasta que el látigo quiera. El látigo del Gallo, al igual que el de Plateros o el del Gran Barquero, no es como el látigo viejo de cuero, que cada cual tiene que darle vida y movimiento para cumplir con su cometido, que es aliviar los pecados del alma, hiriendo y sangrando el lomo del penitente. El látigo de la vid tiene vida propia y llama al alma a redimirse en lo más intimo de cada cual.

En esto, y que los cordobitas me perdonen, también nos parecemos a nuestros hermanos sevillanos. Que nos gusta aliviarnos los pecados del cuerpo con la disciplina que más embriaga, la del zumo de uva.


En esta Córdoba disciplinante, cada taberna tiene un lugar donde lo más recondito del alma tiene un sitio, un lugar, un refugio...cada taberna posee su escondrijo libre de la vista y la mirada del extraño: la Piquera.


Con ese nombre creamos esta nueva sección, para mostrar aquellos rincones intimos que los cofrades aún mantenemos sin barrer.


La Piquera, bendito confesionario del cuerpo...y del alma.
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